La transparencia ha llegado al mercado del vehículo de ocasión. Hoy, los informes de historial como CARFAX permiten al comprador saber si un coche ha sufrido un siniestro.
Es una buena noticia: más confianza y menos sorpresas.
Pero tiene una consecuencia que el sector aún no ha ordenado: un siniestro deja huella, y esa huella deprecia el coche aunque la reparación sea impecable.
El problema es que esa depreciación no está en ningún baremo. Las tasadoras y las tablas valoran por marca, modelo, antigüedad y kilómetros, pero no reflejan la minusvalía por historial.
El comprador, en cambio, sí la ve y la descuenta. El resultado: negociaciones “a ojo”, inseguridad para vendedor y comprador, y un propietario que asumió el coste de la reparación sin saber que, además, cargaba con una pérdida de valor oculta.
Por eso, desde AEVO Gastro – Club del Vehículo de Ocasión hemos creado un grupo de trabajo para calcular estas depreciaciones: una metodología clara y homogénea según el tipo y la gravedad del siniestro.
Porque esto afecta a toda la cadena de valor del VO: particulares, compraventas, casas de subasta, renting, tasadoras y aseguradoras.
Si trabajas en el sector y quieres aportar, hablemos.
¡Sumate a la Asociación Española del Vehículo de Ocasión (AEVO) !
Hablemos: secretaria@aevogastro.es
